El Colectivo Mujeres de Pesca con Futuro definió una nueva ruta de trabajo para fortalecer el consumo de especies mexicanas sostenibles, impulsar el liderazgo femenino en la economía azul y generar mayores oportunidades para las comunidades pesqueras y acuícolas del país mediante proyectos de educación, gastronomía y vinculación comercial.
Con el objetivo de consolidar una estrategia nacional que fortalezca el consumo responsable de pescados y mariscos mexicanos, impulse el liderazgo femenino y genere mayores oportunidades para las comunidades pesqueras y acuícolas, el Colectivo Mujeres de Pesca con Futuro realizó su retiro anual de trabajo para definir prioridades y acciones que marcarán su agenda durante los próximos meses.
El encuentro, que tuvo como sede el estado de Guanajuato, permitió fortalecer la implementación del Plan de Acción del Colectivo mediante un espacio de diálogo, colaboración y construcción colectiva para consolidar su estructura, establecer prioridades estratégicas y desarrollar iniciativas que vinculen sostenibilidad, gastronomía y mercados responsables.
Este colectivo forma parte del movimiento Pesca con Futuro, iniciativa impulsada por el Consejo Mexicano de Promoción de los Productos Pesqueros y Acuícolas (COMEPESCA), una organización civil que promueve el consumo responsable de pescados y mariscos mexicanos, fortalece la pesca y la acuacultura nacional y trabaja junto con productores, científicos, empresas, chefs, distribuidores y consumidores para proteger la biodiversidad y garantizar un futuro sostenible para los océanos y las comunidades que dependen de ellas.

El movimiento busca conectar la ciencia, los mercados responsables y las comunidades pesqueras para asegurar océanos productivos y sostenibles.
Un movimiento que impulsa la economía azul
Pesca con Futuro se ha consolidado como una de las principales iniciativas nacionales en favor de la economía azul y, al convertirse en donataria autorizada en México, fortalece su capacidad para desarrollar proyectos enfocados en la conservación marina, el desarrollo económico y el bienestar social.
De acuerdo con la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI), cada peso invertido en la economía azul puede generar hasta cinco veces su valor en beneficios ambientales y económicos, al impulsar empleos resilientes, conservar ecosistemas estratégicos y promover actividades productivas responsables. Con más de 20 años de experiencia, COMEPESCA trabaja para generar conciencia sobre la importancia de evitar la sobreexplotación de los recursos pesqueros y fortalecer cadenas de valor sostenibles.

Mujeres organizadas para impulsar cambios
Durante el encuentro, que se llevó a cabo en varios lugares de Guanajuato, como las cálidas instalaciones del viñedo Tierra de Luz, y el restaurante Mujeres a la Mar, ubicado en el interior del hotel Antiguo Vapor, en el centro del estado, las participantes profundizaron en varios puntos:
Uno de los principales acuerdos fue fortalecer la organización interna del Colectivo mediante grupos de trabajo especializados que permitan distribuir responsabilidades, dar seguimiento puntual al Plan de Acción y desarrollar proyectos de mayor alcance, esta estructura facilitará la colaboración entre los distintos sectores involucrados y permitirá acelerar la implementación de iniciativas nacionales.
Las chefs, aliadas del consumo responsable
Durante las mesas de trabajo se reafirmó el papel de las chefs como voceras del consumo responsable y promotoras de la gastronomía sostenible.
También se destacó la necesidad de acercar al consumidor a especies mexicanas sostenibles mediante proyectos colaborativos que incrementen la visibilidad del movimiento y fortalezcan el vínculo entre productores y cocineros.
Entre las iniciativas aprobadas destacan:
Generación de contenido colaborativo
Organización de cenas, pop-ups y talleres
Participación conjunta en festivales gastronómicos
Desarrollo de un recetario digital
Fortalecimiento de la presencia regional del Colectivo
La educación, eje para transformar el consumo
Otro de los acuerdos centrales fue desarrollar programas de capacitación dirigidos a distintos sectores relacionados con la gastronomía y el consumo. Las acciones estarán enfocadas en:
Equipos de cocina
Personal de restaurantes
Universidades gastronómicas
Empresas
Consumidores
De igual manera, se propuso elaborar materiales educativos estandarizados que puedan replicarse en diferentes regiones del país para ampliar el alcance de los programas de formación. Las participantes coincidieron en que la educación representa una de las herramientas más importantes para modificar los hábitos de consumo y favorecer la elección de pescados y mariscos que provienen de pesquerías responsables.
Más mercado para productores responsables
El Colectivo también acordó impulsar mecanismos que fortalezcan la relación entre sostenibilidad y desarrollo económico.
Entre las prioridades destacan:
Incrementar el consumo de pescados y mariscos mexicanos.
Fortalecer la vinculación entre productores, distribuidores y restaurantes.
Desarrollar capacidades comerciales y abrir nuevas oportunidades de mercado para quienes trabajan bajo esquemas responsables.
El objetivo es que los beneficios de la sostenibilidad lleguen directamente a las comunidades pesqueras y acuícolas mediante cadenas de valor más sólidas y mercados que reconozcan el trabajo de los productores comprometidos con el cuidado de los recursos naturales.


México ocupa el lugar 17 entre los países megadiversos del mundo y concentra alrededor del 70 % de la biodiversidad del planeta. Además, ocupa el tercer lugar mundial en diversidad de mamíferos marinos, una riqueza natural cuya conservación representa importantes desafíos técnicos, logísticos y presupuestales.
Mujeres participantes:
Citlali Gómez Lepe, presidente de COMEPESCA
Aline Molina Meneses, Coordinadora de campañas de COMEPESCA
Chefs:
Mayela Cárdenas González, restaurante Mujeres a la Mar (Guanajuato)
Luz María González Pérez, restaurante Casa Mercedes (Guanajuato)
Andrea Sayeg, restaurante Valladolid (CDMX)
Ana María Arroyo, restaurante El Tajín (CDMX)
Rosalba Morales Bartolo, cocinera tradicional
Andrea Lizárraga, restaurante Nao, Mazatlán
Sandra de la Mora, El Pueblito, Mayakoba (Cancún)
Representantes de marcas:
Araceli Hernández (Sargazo)
Miriam Moriyana, Hayatt (CDMX)
Italia Neri (CDMX)
