Del 25 al 27 de junio, el World Trade Center de la Ciudad de México será sede de una nueva edición de Expo Gastronómica, un encuentro que, más allá de su oferta expositiva, concentra una serie de competencias organizadas por Club Vatel México y, que funcionan como semillero de representación internacional, además de celebrarse la 8ª Copa Mexicana de Barismo 2026.

El arranque será el 25 de junio con la International Catering Cup (ICC) Selección Nacional, un certamen que pone a prueba la logística, la ejecución y la visión integral del catering contemporáneo. Aquí, los equipos no solo cocinan, sino que construyen experiencias bajo un formato que simula una recepción, porque los participantes deben demostrar que el oficio también es estrategia.

Un día después, el 26 de junio, la mirada se dirige a las nuevas generaciones con el Escoffier Concours Jeunes Talents. En este espacio, cocina y servicio son disciplinas inseparables, ya que no se trata solo de técnica, se tiene que entender el ritmo de una cocina profesional y la precisión del servicio en sala. Aquí se detecta algo más difícil de enseñar, el criterio.



El 27 de junio, la exigencia técnica alcanza uno de sus puntos más altos con el Campeonato Mundial de Pâté en Croûte – Selección Nacional México. Esta competencia, reservada para profesionales con trayectoria comprobada, exige dominio absoluto de una de las preparaciones más complejas de la charcutería. Precisión, paciencia y conocimiento se condensan en una pieza que, más que un platillo, es una declaración de oficio. El ganador obtiene un reconocimiento y será el representante de México en uno de los certámenes más prestigiosos del mundo en su especialidad.
En paralelo, del 25 al 27 de junio, se llevará a cabo la 8ª Copa Mexicana de Barismo 2026, donde 24 baristas seleccionados demostrarán que el café también es territorio de alta especialización. Extracción, técnica y sensibilidad sensorial se conjugan en una competencia que reconoce la profesionalización de un sector en constante crecimiento.

En todos los casos, hay un elemento en común, los participantes no son amateurs, son profesionales con experiencia, evaluados por jurados conformados por especialistas del sector, desde chefs hasta catadores, productores y maestros tostadores. En estos concursos no se improvisa, los competidores demuestran su trayectoria culinaria.
Pero quizá lo más relevante no está en el podio, sino en lo que ocurre después, porque ganar, incluso participar, en estos concursos significa entrar en el radar internacional, validar años de trabajo, materializar los sueños, pero sobre todo, abrir puertas que de otra forma será muy difícil acceder.

El acceso al evento será gratuito con registro previo hasta el 24 de junio a través de su sitio oficial. Después, el verdadero acceso —el que importa— será el que estos talentos logren conquistar frente a los ojos del mundo.

