En los canales de Xochimilco, entre trajineras, flores y vino, Monte Xanic presentó la primera edición de Xochimilco Rosa, un encuentro que toma al Rosa Mexicano como punto de partida para hablar de identidad, creatividad y cultura contemporánea.
Este evento fue el marco para que la marca reconociera a artistas de distintas disciplinas, como fotografía, diseño, moda, literatura y gastronomía, mediante un hilo conductor, Monte Xanic Rosé.
Durante la apertura, Aletia Salas, directora de marketing, explicó que esta primera edición busca visibilizar a quienes están construyendo nuevas narrativas sobre México desde sus propios lenguajes creativos. Por su parte, Hans Backoff, director general de la bodega, hizo énfasis del peso simbólico que tiene este color rosa mexicano en nuestra cultura más allá de lo estético.



Un rosé que marca el ritmo
Esta fiesta rosada también sirvió para presentar la añada 2025 de Monte Xanic Rosé, junto con su nueva versión en lata, un modelo para momentos más casuales sin sacrificar la calidad.
La etiqueta, que ha ganado terreno dentro de los rosados mexicanos, suma este año tres Medallas de Oro internacionales —en Vinalies Internationales y Challenge International du Vin— además de 90 puntos en la guía Peñín.


Trajineras, flores y vino
La experiencia comenzó sobre las aguas de Xochimilco, a bordo de trajineras decoradas especialmente para la ocasión. Durante este paseo, los invitados participaron en una cata de flores endémicas y vino Monte Xanic Sauvignon Blanc Viña Kristel. Posteriormente, los invitados fueron guiados al Jardín Hacienda Zacapa, donde se presentó El Rosa Mexicano, eje conceptual del encuentro.
Creatividad en distintas formas
Uno de los momentos destacados de este encuentro fue el reconocimiento a varios artistas que están aportando su propia personalidad a la cultura mexicana en distintos ámbitos: La fotógrafa Gess Sandoval, el diseñador José Bañuelos (MARVA Studio) y los diseñadores de moda Kris Goyri y Raquel Orozco fueron distinguidos por su trabajo con el color, la estética y la identidad; en el ámbito editorial, Ilse Pérez Morales y Arianna Aquino Ortega recibieron un reconocimiento por Nuestras resistencias: escritoras que nos vuelan la cabeza, un proyecto que abre conversación sobre memoria y voces femeninas.
La mesa como relato
La propuesta gastronómica estuvo a cargo del chef Jorge Díez Martínez, de Grana Sabores de Origen, quien a través de su menú nos sirvió ingredientes trabajados con técnicas mexicanas, pero con un tratamiento contemporánea y un maridaje pensado en la versatilidad de las etiquetas de la casa, en especial el Rosé 2025.




México en rosa
Para cerrar esta fiesta, se ofreció una experiencia de realidad virtual para recorrer el país a través del color rosa, un taller de mixología dirigido por la sommelier Romina Argüelles y una degustación de helados elaborados con ingredientes mexicanos. A esto se sumó la personalización de botellas, donde cada asistente intervino su propia pieza. Con esta primera edición, Monte Xanic logró conectar el vino con expresiones culturales actuales a través del Rosa Mexicano como un lenguaje.


